Con prima en las vacaciones de la familia

Recuerdo ese día como si hubiese Sido ayer, eran las vacaciones de verano y toda mi familia estaba en mi casa. Mis hermosas primas andaban en shorts por toda la casa y mis hormonas fantaseaban con estarlas tocando todo el tiempo mientras veía vídeos porno. Fue un veranos interesante y mucho más cuando mi prima mayor empezó a mostrar interés en mi, lo podía notar por la manera en que posaba su mirada en mi y en como disimuladamente me tocaba cuando tenía la oportunidad. Una tarde, mi familia salió a hacer las compras y yo como de costumbre decidí quedarme en mi cuarto. Para mí sorpresa, mi prima decidió quedarse también, con la excusa de que estaba enferma y que por eso no podía ir. Ella era una chica hermosa, alta, pelo rubio y un culo grande que estaba bien formado ya que jugaba voleibol todo el tiempo.

Mientras estaba en mi cuarto empecé a pensar en cómo insinuar lo que en realidad quería hacer con ella, así que sin perder más tiempo decidí salir a ver qué podía hacer. Salí y me dirigí a la sala donde ella estaba sentada, vistiendo unos leggins y un top corto que marcaba sus pezones de una manera muy sexy. Intenté ser amigable y me senté a su lado a iniciar una conversación, ella no tardó mucho en hacer contacto y de inmediato puso su mano en mi pierna muy cerca de mi entrepierna, yo no podía evitar mirar esos labios hermosos con ganas de besarlos, era inevitable, mi verga se estaba poniendo dura. Pasó el tiempo y entre comentario y bromas ella decidió tomar la iniciativa y besarme, puso su mano en mi verga que ya estaba dura y mojada y se subió encima de mi. Era mi sueño, puse mis manos alrededor de ella y apreté su culo. Estábamos desesperados, sabíamos que no teníamos mucho tiempo así que nos desvestimos de inmediato. Era genial ver ese par de tetas perfectas y esos pezones rosaditos y duros. Ella quería mi verga, así que se bajó sus leggins y tangas y puso la puso suavemente para después empezar a montarla como loca.

Estuvimos un rato así, ella saltaba mientras gemía y sudaba, sus nalgas rebotaban haciendo que fuera más placentero. Yo ya estaba a punto de acabar pero no quería hacerlo sin antes probar esa rica vagina mojada, así que le pedí que se recostara y abriera sus piernas justo como esos vídeo sexo mamadas que había visto mientras fantaseaba sobre ella. Sabía delicioso, estaba tan mojada y lo disfrutaba tanto que apretaba muy fuerte el sofá sobre el que estábamos cogiendo. Yo no lo pudo soportar más y con un largo gemido y mientras sus dedos frotaban su clítoris ella terminó empapando todo el sofá. Estábamos agitados y desnudos mirándonos sabiendo que nos quitamos las ganas y  que probablemente en todo el verano lo íbamos a hacer de nuevo, sin duda uno de las mejores vacaciones de mi vida, con mi prima que ahora es mi favorita y nunca falta a las reuniones familiares.