La familia y el sexo

Hablar de sexo no es un tema que podría considerarse como un tópico familiar para la mayoría de las personas. El placer y la lujuria parecen palabras vetadas de por vida en la conversación de una familia decente, dejando en sus integrantes siempre mucha curiosidad al respecto la cual, deben apaciguar en otro lugar.

Claro está, que no es la excepción de la regla, pues hay quienes disfrutan de compartir experiencias y comentarios respecto al tema sin vergüenza alguna. En estos casos el porno familiar y el pornoincestos es un tabú liberado que consiguen justificar de cualquier modo.

Puede que hablar abiertamente de sexo no es algo muy común, aunque en estos días el sexo y sus diferentes maneras de disfrutarlo sí que lo es. Esta batalla interna y social prevalece ante la satisfacción oculta de fetiches y deseos pecaminosos que abundan en la sociedad.

Como pervertidos pueden ser denominados aquellos que gustan del porno familiar, ya que para muchos la relación entre integrantes de una misma familia es algo inaceptable, mas, pareciera que, mientras aumentan los señalamientos en este sentido, los seguidores del porno familiar también van en aumento, y no, no quiere decir que el mundo se esté llenando de pervertidos.

El pornoincesto es una de las categorías del entretenimiento para adultos más popular, y su éxito no puede ser al azar. La verdad es que muchas personas e incluso gobiernos debaten si el incesto es malo o bueno, y en algunos casos puede que esté penado por la ley, pero por qué tanta gente gusta ver porno familiar?

La verdad es que dependiendo del grado de parentesco pareciera que la condena al incesto aumenta o disminuye. En algunos países desarrollados en donde no están penadas las relaciones incestuosas incluso permiten el matrimonio entre parientes dependiendo del grado de consanguinidad.

En España no se considera delito mantener una relación incestuosa, pero la unión en matrimonio sólo es posible si el parentesco supera el tercer grado colateral. Algo similar ocurre en Portugal, pero, en este país, es suficiente con superar el segundo grado colateral, es decir, los hermanos no pueden casarse, pero los primos sí.

Rusia, China y Japón se suman a la lista de naciones en donde el incesto no es considerado un crimen, pero otras restricciones aplican cuando la relación entre familiares desea formalizarse ante la ley y unirse en matrimonio.

Por lo visto, no en todas las partes del mundo el incesto es malo, o por lo menos no es visto tan mal como si ocurre en otras, por lo que podríamos pensar que todo depende del cristal con que se le mire.

El pornoincestos puede que sea una ventana para aquellos que desean encontrarse sentimental y sexualmente con algún integrante de su familia y que por los momentos no le queda más que satisfacer sus fantasías mirando como otros si pudieron cumplirlas.

Disfrutar del porno familiar, o practicarlo no te hace un pervertido, la verdad es que en muchas ocasiones el deseo y la pasión no conocen de lazos sanguíneos, solo de ganas; si las ganas no le hacen daño a nadie, entonces no hay quien impida quebrantar ese tabú.