La sociedad y los hermanos incestuosos y pornoincestos.

En tiempos antiguos, el sexo era un tema tabú para muchas personas. Solo se veía con buenos ojos cuando se refería al simple hecho de la procreación de un nuevo ser, y estaba permitido consumarse únicamente si había un matrimonio legal como la ley lo establecía.

En estos tiempos tan modernos, el hablar de sexo y las maneras de practicarlo se ha hecho tan común que hasta podemos vislumbrar en algún café esas íntimas conversaciones entre amigas sobre sus gustos y preferencias.

No todas estas conversaciones son agradables para todo público. Muchos de estos gustos y preferencias resultan ser temas sensibles para algunas personas. Para los que no, las palabras como hermanos incestuosos, pornoincestos o porno gay son tan comunes y llamativas que se puede hasta pensar que ponen su significado en practica por la naturalidad con la que se refieren a ellas.

Así como el BDSM se considera un estilo de vida, algo muy normal para disfrutar del sexo con algo de picante es el incesto y aunque no es bien visto en la sociedad, es una de las categorías más vistas en videos porno, tanto por mujeres como por hombres.

Títulos como “Bellos y calientes hermanos incestuosos” o “pornoincestos entre padre e hija” son algunos de los que más llaman del público con mente abierta que observa estos portales del placer. En muchas ocasiones, estos ratos de ocio esconden sentimientos o atracciones escondidas, las cuales dejan salir a flote cuando disfrutan de observar a otros haciendo realidad sus propias fantasías.

Es muy normal sentir admiración por algún pariente. Fijarlo como un Dios y seguir sus pasos como un modelo, alguien a quien imitar. Este tipo de sentimientos, si no se tienen canalizados, se pueden convertir en algo más profundo, una atracción desmedida que, por miedo de ser rechazado, se reprime dentro de la persona y esta busca otras formas de sacarla de su interior.

De allí viene la fascinación por películas y videos de hermanos incestuosos y pornoincestos, algo que, sin duda alguna, es poco usual para una familia conservadora. Sin embargo, para aquellos que sufren por algún amor prohibido, ver estos videos los dejan llevar sus más anheladas fantasías a una ficticia realidad.

Así que, lo que algunos consideran “normal o legal”, otros lo catalogan como abominable. Todo depende del ojo con cual se mire, las creencias y doctrinas que se tengan arraigadas y sobre todo, la cultura y manera de concebir el pensamiento y las manifestaciones de los actos. De allí dependerá si es malo o bueno el incesto o el amor entre familiares.

Lo importante es considerar que el sexo, sea practicado por hermanos incestuosos, parejas del mismo género, pornoincestos o relaciones heterosexuales, o incluso entre madres calienteses una de las maneras más antiguas de manifestar un sentimiento o atracción por otra persona y que, al ser correspondido, puede llegar a ser el botón para reproducir los mejores momentos que pueda disfrutar el ser humano.

Así que sea cómo y con quien se practique, el sexo es el idioma universal de las relaciones. Una expresión libre, espontánea y sin limitaciones, la cual permite que se liberen las más oscuras y anheladas fantasías, que muchas veces suelen ser reprimidas por los paradigmas de la sociedad.