El plomero moreno me visita

Era una mañana muy aburrida, yo estaba solo en mi casa y no tenía nada que hacer. Estuve casi que toda la mañana viendo vídeos tube gay español y eso me tenía muy caliente. La mañana pasó y decidí tomar una ducha. Para mí sorpresa, la ducha no funcionaba, el agua no salía y yo no tenía mucho conocimiento para poder arreglarla por mi mismo.

Pasó el tiempo y el agua aún no salía así que decidí llamar a un plomero para que me ayudara a resolver ese pequeño inconveniente. Lo llamé y esperé a que llegara, mi mente empezó a crear muchos escenarios ya que antes había visto videos de chicos cogiendo duro con los que venían a hacer algún arreglo a la casa. Pensar en eso me ponía muy duro y a la expectativa de quién podría llegar.

Después de haber esperado por mas de media hora y haber imaginado todos los escenarios posibles, el plomero llegó. Un chico moreno, delgado, alto y con un cuerpo que dejaba ver qué iba al gimnasio. No pasó nada el principio, le expliqué el problema y comenzó a trabajar. Yo estaba anonadado, me quedé con el en el baño haciendo un poco de conversación mientras el hacía lo suyo, yo no dejaba de ver sus músculos y piel oscura, no podía imaginar cómo tendría su verga.

La conversación empezó a escalar rápidamente de tono, el me preguntó si tenía novia a lo cual respondí negativamente y le dije que me gustaban los hombres, el de inmediato me preguntó que tipo de hombre me gustaban, a lo que dije que me gustaban exactamente como el. Él sonrió y me dijo que entonces deberíamos hacer algo al respecto ya que el también estaba soltero.

Después de charlar un rato y que los temas nos llevarán a temas sexuales, el se levantó y me besó, sus grandes labios tocaban los míos y sus gran mano se posó bajo mi pantaloneta, masturbando lentamente mi pene, que ya estaba cada vez más duro. Me pidió que me pusiera de rodillas y mojara su pene con mi boca ya que pronto me iba a penetrar fuerte.

Me arrodillé, y baje su pantalón, para mí sorpresa, tenía una hermosa y perfecta verga negra, yo estaba fascinado, inmediatamente la puse en mi boca y comencé a saborearla toda. Estaba fascinado por su tamaño pero al mismo tiempo quería sentirla adentro, así que me levanté rápidamente y me puse en cuatro, listo para el. Estaba a la expectativa, sentí su gran verga entrando lentamente, listo para un buen sexo brutal. Era delicioso, lo metía y sacaba repetidamente y muy rápido, mientras con su mano ocasionalmente me masturbaba, estábamos a punto de terminar y le dije que por favor lo hiciera adentro y el me obedeció, pude sentir mi culo tibio y como por mis piernas escurría su semen y el mío. Después de eso, terminó de arreglar la ducha y me ofreció ducharnos juntos. Desde entonces siempre lo llamo a el para que me haga todo tipo de arreglos.