Mi primera vez con una tetona

Creo que nadie olvida nunca la primera vez. Yo tenía 18 años y nunca había estado con nadie, estaba acostumbrado a ver porno con tetudas. Siempre me gustaron más la tetas que los culos, me volvían loco, me tocaba pensado en correrme en unas grandes tetas Una noche de vacaciones estaba aburrido en casa, pensaba en mi vida, pensaba en que ya era hora de tener mi primera vez así que decidí ir a uno de estos lugares a buscar a una mujer, por lo menos por dinero tendrían que estar conmigo. Evidentemente no tenía mucha experiencia, llegué al lugar, la música estaba fuerte y habían luces de neón. Yo era muy tímido y las chicas lo notaban, a lo lejos ví a una hermosa mujer, no aparentaba más de 30 y tenía unas grandes tetas y una minifalda.

Ella se acercó a mi mesa y pe preguntó que se me ofrecía, yo la quería a ella pero no sabía cómo pedirlo, no tenía mucho experiencia. Con una voz temblorosa y en medio de los nervios le dije que era mi primera vez, ella sonrió, y me dijo que era muy tierno, me preguntó si la quería a ella y le respondí que si. Tomó mi mano y me llevó por en medio de las mesas hasta la parte de atrás, a los cuartos, me tiró a la cama y me dijo que me bajara el pantalón. Obedecí inmediatamente y mi verga dura salto de inmediato. Ella me preguntaba que quería y yo sin saber que responder solo le dije que hiciera lo que quisiera. Ella se quitó su blusa y falda. Tenía un culo redondo y una vagina perfecta, sus tetas eran como las había imaginado y unos hermoso pezones rosa se ponían más duros cada vez. Ella se acercó y comenzó a besar mi pene, primero la cabeza, mis bolas, hasta que lo puso todo en su boca, su boca era tibia y ella si que sabía cómo chuparlo, me dijo que solo lo hacía para humedecerlo un poco, así que siguió con el siguiente paso.

Se puso encima de mi, con una mano tomo mi verga y lentamente la acomodo en su vagina, podía sentir como la hacía rozar con mi pene mientras mordía sus labios. Ella me dio un sentón inesperado y todo mi pene entró en ella, yo estaba extasiado, se sentía muy bien, tomó mis tímidas manos y las llevo a sus tetas, me dijo que apretara sus pezones y eso hice. Ella saltaba encima de mientras yo veía como sus tetas rebotaban y sus gemidos endulzaban mis oídos.

Era obvio que no iba a durar mucho, era como esas viejas golfas que veía en los vídeos. No aguanté más, me corrí dentro de ella y ella pareció sentirlo porque sonrió, y me preguntó si se sentía bien. Yo estaba agitado, ella me dio un suave beso y se fue. Desde entonces voy más seguido porque esa primera vez se repitió, y ella me enseñó muchas cosas desde entonces.