Mi prima me ayuda con la tarea

Era una tarde después del colegio y como de costumbre aún no hacía mi tarea, era tarea de francés y la verdad no sé me daba muy bien. De hecho, había algo que se me daba muy bien en ese idioma y entendía bastante bien y eso era el porno frances. Las francesas tienen unos cuerpos increíbles, siempre con unas tetas firmes y si que saben cómo moverse. El caso es que necesitaba hacer mi tarea de francés y mientras veía uno de los vídeos porno, recordé que una de mis primas que además de estar muy buena, podía ayudarme con mi tarea. Mi prima era una chica no muy alta, con buenas tetas y un culo que me llevaba loco. Cuando ella llegó me sorprendió que traía una blusa corta que dejaba ver qué no traía sostén y unos shorts cortos que dejaban ver muy bien sus lindas piernas, marcaban su coño y hacían que su hermoso culo resaltará más. La invite al cuarto y le dije que me ayudara con mi tarea, pero la verdad, es que con semejante belleza en frente mío no podía simplemente enfocarme en la tarea.

Ella intentaba explicarme pero mi vista estaba enfocaba en sus pechos, que se balanceaban cada vez que ella se movía, a mí me apenaba un poco pero creo que ella se dio cuenta que lo que me distraía era su bello cuerpo. En un momento ella detuvo su explicación y me dijo, “ya sé que es lo que miras”. Eso me dejó helado, me apenaba mucho y no sabía que responder, pero la verdad es que lo que preguntó después cambió completamente el rumbo de esa tarde de tareas. Ella me miró a los ojos y mientras mordía sus labios me preguntó, “quieres ver cómo se ven debajo de la blusa”. Eso hizo que todo mi cuerpo se estremeciera y de inmediato, pero tímidamente le dije que sí. Ella se quitó la blusa lentamente haciendo sus hermosas tetas rebotar. Ella quería controlarme así que me bajo el pantalón y empezó a masturbarme mientras pedía que la tocará. Sus tetas eran muy suaves y ella me ayudó quitándose sus shorts. Me sorprendió ver qué tampoco traía ropa interior y que su vagina estaba bien rosadita y mojada.

Ella estaba muy caliente y me pidió que me acostara, yo obedecí y con mi verga bien dura esperé para que me hiciera lo que quisiese. Ella se subió encima de mi y empezó a frotar mi pene con su clítoris suavemente mientras sus tetas se balanceaban. De repente empezó a meter mi pene lentamente soltando un gemido y llevando sus manos hasta sus pezones para así comenzar a moverse como loca mientras gemía de placer. Ella me pedía que terminara adentro mientras yo estiraba mis manos para apretar su culo. Esa tarde, terminamos desnudos y empapados de sudor en la cama después de un rico sexo entre primos. Ahora ella siempre me ayuda con mi tarea de francés y casi siempre repetimos lo que pasó esa tarde.

Abuelos cachondos

No siempre las cosas resultan como parecen y a veces la vida te sorprende, un día estás en casa y al otro en viendo excita a tus abuelos follando. Para empezar, todo ocurrió en casa de mis abuelos, yo estaba quedándome allá el fin de semana y yo siempre había llevado una buena relación con ellos. El caso es que ese fin de semana no fue muy bueno, mi novio estaba en otra ciudad y ya llevaba un buen rato sin sexo, lo más cercano había Sido tocarme un rato mientras veía las fotos de la verga que mi novio me mandaba. Ese fin de semana fue largo y aburrido, mis abuelos no están muy viejos y se mantienen en muy buena forma, mi abuela tiene algunos tatuajes, unas tetas firmes y un culo redondo que conserva muy bien gracias a qué siempre ha practicado deporte, y mi abuelo es un hombre grande que en su pasado practicaba boxeo y por ende tenía muy buena forma física. Una tarde cuando volvía de hacer unas compras me sentía algo caliente, había estado mandándole mensajes calientes a mi novio y alguna nude y mi coño estaba mojadito y listo para ser consentido.

Al llegar a mi cuarto, me tumbe en la cama, me quita mi falda, abrí mis piernas y me comencé a masajear mi clítoris, estaba tan caliente, mis pezones duros y mientras con una mano masajeaba mis tetas, con la otra metía mis dedos lentamente en mi vagina que ya estaba muy húmeda. Todo iba muy bien y estaba intentando no gemir mucho cuando de repente, del cuarto de el lado comencé a escuchar unos gemido fuertes que pedían más y más. Se trataba del cuarto de mis abuelos, estaba teniendo sexo y al parecer ambos lo disfrutaban mucho. La curiosidad me estaba matando, además que ya de por sí estaba muy cachonda. Con mis piernas débiles y desnuda caminé hasta la puerta de mis abuelos dónde por una pequeña hendidura podía ver qué era lo que sucedía al otro lado. Al poner mi ojo pude observar como mi abuelo estaba acostado en la cama y mi abuela estaba cabalgando su verga mientras apretaba sus pezones y se movía como ni siquiera yo podía hacerlo.

Estaba muy caliento y sentía como mi coño estaba palpitando y se empezaba a mojar más así que decidí aprovechar y bajar mi mano para satisfacerme un poco. Era increíble ver cómo las tetas de mi abuela rebotaban mientras yo metía y sacaba los dedos de mi mojada vagina mientras mis pezones se ponían muy duros. Ella gemía y yo intentaba no hacer ruido cuando de repente vi que ella se bajó y empezó a chupársela a mi abuelo, para mí sorpresa el la tenía muy grande y eso me puso aún más cachonda, era fantástico ver follando abuelos mientras yo intentaba no gritar al venirme. Al final, intenté volver a mi cuarto en silencio impactada y pero muy satisfecha con lo que acababa de hacer, pero la sorpresa no terminó ahí porque en la hora de la cena mi abuela me preguntó que si me había gustado lo que había escuchado. Desde entonces voy más seguido a casa de mis abuelos.

Cuñada alemana

Recuerdo ese verano como si hubiese Sido ayer, hacía mucho calor y yo estaba de visita en Alemania visitando a la familia de mis esposa. Era la primera vez y aún no conocía a toda la familia más que a sus padres y su hermano. Una tarde, mientras estaba sentado en la sala escuché que alguien tocaba la puerta así que decidí abrir, para mí sorpresa, era mi cuñada y me sorprendió ver lo buena que estaba. Anteriormente solo la había visto en fotos pero verla en persona me hizo pensar en todo ese porno aleman que había visto fantaseando acerca de las posibilidades. Ese día no pasó la gran cosa, hubo una cena familiar y nos conocimos un poco mejor, planeamos un paseo al lago al día siguiente y todos nos fuimos a la cama. La situación con mi mujer no estaba muy bien, no habíamos cogido en un largo tiempo y yo ya me quería desahogar así que el primer pensamiento que tuve fue en mi cuñada y en ese redondo culo y pequeñas tetas que se veían muy bien en los cortos shorts en los que andaba. Confirmé que mi esposa estuviera dormida y me empecé a masturbar pensando en cómo me gustaría fallármela ahora mismo.

Al otro día, todos fuimos al lago y yo tuve la oportunidad de hablar más con mi cuñada, resultó ser una persona muy agradable y nos estamos riendo mucho, tanto que un momento ella puso su mano en mi pierna muy cerca a mi verga y me miró directo a los ojos como si intentará decirme algo. La tarde pasó y decidí irme a dar un paseo al bosque mientras la familia preparaba algo de comer. Mientras caminaba y pensaba en lo rica que estaba mi cuñada, escuché como alguien me llamaba, para mí sorpresa, era ella, estaba cerca y decidió venir a caminar conmigo, estaba nervioso, era la primera vez que estábamos solos y eso me excitaba.

Mientras estábamos caminando no dejaba de ver sus pequeñas tetas y como sus pezones se marcaban sobre su blusa. De un momento a otro, ella se detuvo, tomó mi mano y me besó, fue tan candente que tomó mi mano y la puso en su culo. Me miró a los ojos y me dijo, he querido hacer esto por mucho tiempo, se puso de rodillas, bajo mis shorts y sonrió al ver mi verga dura, la chupaba y me decía que le encantaba el sabor, yo quería hacerla gemir así que le dije que se levantara y se pusiera en cuatro. En ese momento ví su rica y apretada vagina escurriendo, eso me puso tan cachondo que la penetre fuertemente haciendo que soltara un gemido fuerte. Era como un sueño estar ahí follando a la cuñada. Cuando estaba apunto de terminar me pidió que lo hiciera en sus tetas y boca, era el paraíso ver cómo saboreaba todo mi semen mientras metía y sacaba sus dedos de su apretado coño. Fue una tarde muy especial, volvimos al campamento, ella con sus piernas temblando y sus tetas llenas de semen bajo su blusa y yo con una sonrisa enorme sabiendo que tenía a la mejor cuñada que podía pedir, pensando en cuál sería el momento oportuno para repetir.

Los pantis de mi hermana

Era una noche fría y yo como de costumbre, estaba viendo porno familiar. No era raro, desde pequeño me había sentido atraído por mi hermana mayor. Ella se cambiaba en frente de mi sin ningún pudor y me dejaba ver sus hermosas tetas. La verdad, a ella no le importaba mucho. Yo me masturbaba todo el tiempo pensando en ella, espiándola mientras se duchaba y hasta llegue a verla tocándose un poco, era increíble, tenía una hermosa vagina que me hacía imaginar penetrándola.

Ella era rubia, no muy alta, pero tenía unas tetas hermosas y un culo que me hacía alucinar. Una noche, entré a su cuarto mientras ella no estaba, miré sobre su cama y pude ver sus pantis. Eran negros, tan sexis que no pude evitar acercarme, me estaba poniendo tan duro que al momento de olfatearlos sentía que iba a mojar mis pantalones, era hermoso, tal cual como lo había imaginado.

Estuve ahí por un rato, mientras con una mano tenía sus pantis, con la otra me estaba masturbando cómo nunca antes, pensando en cómo ese pedazo de tela había estaba rozando su rica vagina antes, estaba a punto de terminar cuando noté que alguien me estaba observando. Era mi hermana, pero no se veía enojada. De hecho, estaba sonrojada. Me preguntó que si le gustaba como olían. Me sorprendió, pensé que iba a odiarme al verme así, pero no.

Yo estaba avergonzado, pero la idea de tenerla en frente hacía que mi verga se pusiera más dura. Ella se acercó y para mí sorpresa puso su mano en mi pene y lo llevó directamente a su boca, yo no sabía que hacer, ya mi pene estaba empapado y a punto de explotar y su boca estaba tan tibia que me hacía sentir que no podía contenerme más. Me miraba fijo a los ojos y en uno de eso momentos tomó mi mano y la puso sobre una de sus tetas, estaba tan firme, podía sentir su pezón por encima de la blusa, era el paraíso.

¿Qué más podía pedir? Ya no quería terminar, pero ella la chupaba cómo nadie. Para mí sorpresa, ella se levantó, se quitó la blusa haciendo rebotar sus ricas tetas y se acostó en la cama, bajó su short, se quitó sus pantis y abrió las piernas. Tenía su vagina empapada, mientras ella se tocaba, me hacía señas con las manos para que me acercara. Yo ya no podía más, en cuanto pude, metí mi verga en su vagina húmeda y ella gimió, estaba tan rica y tan mojada que con una sola vez me hizo terminar. Estaba llena de mi semen y respiraba agitadamente, la cama empapada de los dos, cómo en una de esas películas porno incestos.

Ella me miró con una sonrisa pícara, tomó sus pantis, me los dio y dijo: “quédatelos, hermanito”. Creo que con eso ya podré recordarla. A veces cuando sale de ducharse, pasa por mi cuarto y deja caer la toalla dejándome ver esa rica vagina rosadita. Quien sabe, tal vez lo volvamos a hacer.

Porno incestos, una de las especialidades de Ava Tylor

La categoría de de porno incestos tiene cada vez más y más seguidores, y no es difícil imaginarse el por qué. Además de el gran morbo que provoca ver a integrantes de la misma familia comiéndose con lujuria, las actrices que personifican a las más sexys guarras dejan prendado de sus encantos a cualquiera.

En una situación hipotética donde un chico y su propia hermana tienen relaciones sexuales en un clip de porno incestos, con frecuencia esas mujeres calientes y despampanantes hacen gala no sólo de sus curvas sino de sus mejores habilidades en el arte del sexo.

Ellas dejan claro que muchas veces la experiencia lo es todo para elevar el placer a otro nivel, cosa que indudablemente no conseguirás con una chica corriente que recién comienza a experimentar el sexo; una pervertida recorrida como la que incurre en un encuentro del tipo porno incestos, lo tiene todo para dar.

Ava Tylor es una de ellas. Esta mujer deja boquiabierto a cualquiera al develar sus finas curvas y sus encantadores pechos pequeños. Esta chica originaria de Chicago ha hecho apariciones magistrales en clips de la categoría porno incestos convenciendo a todos de que sencillamente nació para ello.

Su delgado cuerpo y la vasta experiencia que le deja haber incursionando en el mundo del entretenimiento para adultos desde la edad de dieciocho años, nos permite disfrutar de un verdadero espectáculo de placer.

Aunque su verdadero nombre es Rachel Bernard, la conseguirás fácilmente con el apodo que la llevo a la fama en la industria del porno “Ava Tylor”, y quedarás prendado inmediatamente de su pícara mirada con sus hipnotizantes ojos marrones.

Esta guarra no espera para demostrar lo buena que es en el sexo oral, dejando a la brevedad la pinga de sus amantes dura como una roca con un poco de humedad y lujuria que exuda de su boca. Su cara de niña buena no te puede engañar, pues tras esa apariencia inofensiva se esconde una tigresa ansiosa por disfrutar del sexo con intensidad tal y como le encanta.

Su apretada y rosada vagina es frecuentemente penetrada con mucha fuerza y eso a ella le encanta. A ti también te gustará ver como esta pequeña se entrega sin freno para sentir placer y provocar lo mismo en su amante de turno. Cuando la vemos en un clip de porno incestos parece revelarse frente al tabú que este tema implica y nos regala el mejor lado de su profesionalismo. Sin duda alguna se muestra mucho más intensa y codiciosa, tal y como nos la imaginamos.

Ava Tylor nunca nos decepciona, siempre nos ofrece minutos de la más primitiva lujuria y cero pudor que tienen las personas que son atrapadas por esta pervertida tentación.

Búscala y disfruta de sus mejores artimañas en el arte de amar, seguro que quedarás prendado de esa cara tan inocente que hace parecer que es inofensiva, pero la verdad es que es una mujer muy codiciosa, dispuesta a darlo todo por un placer intenso para ella y para su amante de turno.

A todos nos gusta el porno incestuoso

Una de las fantasías sexuele más comunes de las relaciones entre familiares, por más aberrante que pueda parecer es el sexo entre hermanos y el sexo entre primos. Es por ello que los videos porno incestos son tan abundantes en las páginas web, porque más allá de representar pecado, escenifican una realidad que se oculta en muchas familias.

Esta categoría de porno incesto es muy popular por su poco contenido de historia y mucho contenido de sexo. En ellas podemos ver chantajes entre hermanos, sexo entre primos gay, sexo madre e hija y novio, madre enseñando a su hijo a tener sexo, entre otras. 

Se puede entender que este tipo de espectáculo es muy excitante por ser un tabú con poco nivel de aceptación ante la sociedad, ver una relación amorosa entre familiares directos es una píldora difícil de digerir, pero debemos admitir, a todos nos gusta mirarlo.

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