Follando con mi hermana

Mi hermana y yo teníamos una relación muy cercana, siempre estábamos juntas y nos contábamos todo, dormíamos juntas y éramos un par de hermanas lesbianas que se conocían muy bien, a veces demasiado bien.

Una tarde mientras estábamos solas en casa ocurrió algo que nos acercó aún más. Yo estaba en la sala viendo televisión y mi hermana estaba en el cuarto viendo vídeos en el celular, era verano así que ambas andábamos en ropa interior por la casa, yo era la mayo, soy un poco más alta, pelo rubio, delgada, pero con grandes tetas, mientras que mi hermana es delgada, un poco más baja, pelo castaño, pero con un culo increíble por jugar fútbol. La tarde pasaba y no hacíamos nada, decidí subir al cuarto a ver qué hacía mi hermana, mientras subía las escaleras podía escuchar unos gemidos que venían del cuarto, era algo raro, mi hermana estaba sola, pero escuchar eso me dio mucha curiosidad. Me puse afuera de la puerta y acerqué mi oído para oír mejor, podía escucharla gemir y gemir bien rico. Sin pensarlo y sin darme cuenta, me encontré a mi misma con mi mano bajo mis panties tocando mi clítoris en círculos y con mi vagina bien mojadita.

Pasaron un par de minutos y ya la calentura no me dejaba pensar, entré abruptamente abriendo la puerta sin aviso y lo que veía era espectacular. Mi pequeña hermana estaba ahí con sus piernas abierta, con una mano en uno de sus pechos, la otra en su clítoris y un vibrador metido en su vagina, la cual ya estaba escurriendo, su cara de placer si me excitó más, y el hecho de que no le diera pena me producían ganas de ayudarle a comer esa rica y mojada vagina que tenía.

Ella no sentía pena alguna, al contrario, me miró y se mordió los labios y sin mediar palabra continúo tocándose, yo me acercaba lentamente hacia ella y la verdad no sabía que hacer, solo sabía que estaba tan cachonda que quería que me comiera toda. Me acerque a la cama y lentamente dirigí mi mano entre sus piernas, ella quitó la suya, la llevo a mis pantis y comenzó a frotarme por encima, era una sensación deliciosa. Su vagina estaba tan mojada, que después de tocarla solo unos segundos tuve que lamer mis dedos porque quería probar el rico sabor de mi hermanita menor. Ella deslizaba sus dedos cuidadosamente por un lado de mi ropa interior y cuidadosamente los introducía en mi, cada vez más rápido. Era una faena, ella arqueaba su espalda mientras yo la tocaba y yo apretaba mis tetas mientras ella me metía sus dedos, era perfecto.

No podía aguantar mas, terminé mojándola toda, mientras ella sacaba ese vibrador que había comprado en la sex shop dos hermanas teniendo diversión era perfecto. Ambas estábamos exhaustas y muy mojadas, definitivamente teníamos que repetir está experiencia y eso fue lo que hicimos después en la ducha y durante todo ese día, a veces ella viene y me visita y ambas sabemos que la pasaremos bien rico.

Follando con mi cuñado

Era la tarde de navidad y yo estaba en casa de mi familia, todos estábamos reunidos y había mucha familia que no veía hace tiempo. Yo tenía 21 años y ese día llevaba una falda corta y una blusa que marcaba mis pechos muy bien, la noche anterior había escuchado a mis cuñados follando todo el tiempo, los cuartos estaban muy juntos y al parecer yo era la única soltera de la familia. Nada me sorprendía ya, solo que estaba soltera y me la pasé masturbándome un poco mientras escuchaba como mis cuñados follaban duro, podía ver en sus caras al día siguiente lo feliz que la habían pasado y la verdad me daba mucha envidia. Los novios de mis hermanas todos estaban buenísimos, estaban como me gustaban y ya había notado varias miradas ese día, así que decidí ponerme un poco traviesa. Me puse la minifalda sin nada por debajo y empecé a jugar con ellos.

Mi cuñado estaba sentado en la sala viendo tele así que me senté al frente con las piernas bien abiertas para intentar llamar su atención, no tomó mucho cuando pude sentir como me miraba y ni siquiera disimulaba, yo lo miré le sonreí y me paré al baño esperando que el entendiera la señal y me siguiera quería que me metiera la verga y me quitara las ganas.

Llegué al baño y cerré la puerta sin seguro esperé un minuto hasta que el entró. Traía una pantaloneta corta y podía ver cómo su gruesa verga se marcaba, sin preguntar nada, le dije que su pusiera de rodillas, subí un pie en sus hombros y le dije que me comiera toda. El claramente obedeció y empezó a comerme la vagina deliciosa, jugaba con su lengua en círculos en mi clítoris mientras con su mano metía dos dedos muy lentamente en mi vagina que estaba escurriendo de a poco. El baño era muy pequeño, así que le dije que se sentara en el piso, mientras lo hacía, sacaba su verga la cual ya se encontraba bien mojada, la tomé con mi mano y lo masturbe rápidamente, preparándolo para meterla en mi vagina, me subí y lo acomodé, estaba tan mojada y caliente que su pene entro sin problemas, y si que se sentía bien.

Saltaba sobre el como loca, quería gritar y gemir, pero no quería que nadie nos escuchará, mis pezones estaban duros y yo quería que el terminara adentro así que le dije, el obedeció y cuando estaba apunto de hacerlo, tomo fuertemente mis caderas y las apretó, pude sentir todo su semen adentro mientras sus ricos espasmos metían aún más su rica verga dentro de mi. Ambos estábamos exhaustos, el sexo entre cuñados nunca cae mal, le dije que se fuera y el cómo siempre me obedeció, esa no fue la última vez que lo hicimos, definitivamente nos divertimos mucho durante toda esa navidad, en el baño, en su cama, en la mía, y mientras la puta de mi hermana no estaba, yo le enseñaba a su novio como coge una mujer de verdad.

Mis tíos follan en la piscina

Recuerdo ese verano en Italia, yo estaba visitando a la familia de mi papá cuando recién había cumplido mis 18 años. Yo era una chica muy curiosa y desde antes del viaje había estado viendo muchos videos de incestos italianos y la verdad eso me ponía muy cachonda siempre. El verano era increíble, los paisajes Italianos eran una maravilla y siempre andaba en shorts y faldas cortas, dejando ver mis grandes piernas y reluciendo los pechos que recién se había terminado de formar, quería que todos apreciarán mi cuerpo.

Una de esas calurosas tardes italianas yo me encontraba en la piscina descansando sobre un flotador, era una tarde muy normal, tenía un sombrero que no dejaba ver bien mi cara y un bikini azul que resaltaba muy bien mis curvas. De repente, mis tíos se metieron a la piscina, los escuchaba murmuran para no hacer ruido ya que pensaban que estaba durmiendo. Ellos eran una pareja perfecta, aún jóvenes y con buenos cuerpos ambos, lo que pasaría después cambió mucho ese verano.

De repente, empecé a escuchar gemidos muy suaves que venían de mi tía, yo tenía los ojos cerrados pero la curiosidad me estaba matando, volteándome disimuladamente y sin hacer ruido pude ver cómo mi tía estaba de espalda y mi tío estaba penetrándola suavemente, eso me puso en shock pero al mismo tiempo me calentaba muchísimo. No podía evitar mirar, mi tía se quitó el brassier y dejó ver sus duros pezones eso me impacto, pero me calentó aún más. Podía sentir mi vagina palpitando y mojándose poco a poco.

Bajé mi mano que tenía en mi estómago y la metí lentamente bajo mi traje de baño, podía sentir lo tibia y mojada que ya estaba, ellos seguían cogiendo, mi tía se tocaba sus pechos mientras mi tío le daba besos en la nuca, yo estaba apunto de terminar, tocaba mi clítoris y decidí meter dos dedos porque quería sentir lo que mi tía estaba sintiendo. Era suficiente estaba apunto de estallar, podía escuchar a mi tío a punto de terminar y eso me ponía aún más caliente, era increíble ver a mis tíos follando con tanta pasión. Pude escuchar como mi tío terminó y mi tía soltó un gemido aún más ruidoso e inmediatamente se tapo la boca para que yo no pudiera escuchar, pero era muy tarde, yo estaba a punto de acabar, mis pezones duros y mi espalda arqueada, terminé intentando no hacer mucho ruido, pero mis piernas escurrían, saque mis dedos de mi traje de baño y estaban empapados y tibios.

No sabía si ellos me habían visto pero no me importaba, a fin de cuentas, era su culpa también. Estaba intentando no lucir muy agitada mientras me calmaba. Vi cómo salían de la piscina lentamente mientras me miraban de re ojo. Pensé que todo se había terminado hasta que ambos se detuvieron y me preguntaron: “¿te gustó? “ yo no supe que responder pero sabía que así había Sido e iba a ser durante todo el verano.

Mi hermana me encuentra oliendo sus pantis

Era una hermosa tarde y como de costumbre yo me había quedado solo con mi hermana ya que mis padres trabajaban todo el día. Mi hermana era una chica joven, tetas grandes, culo redondo, pelo negro y largo que hacían que se viera muy sexy, tenía un parecido a ava taylor que me volvía loco y cada que tenía la ocasión me masturbaba imaginando cómo sería cogerme a mi hermana. Yo era menor que ella y siempre habíamos Sido muy cercanos. Una tarde ella había salido con sus amigas y yo estaba solo en casa. El imaginármela desnuda me volvía loco, así que decidí entrar a su cuarto a buscar entre sus cosas, quería encontrar unos pantis para así imaginar cómo sería tocar esa rica vagina.

Entré a su habitación lentamente y empecé a buscar en sus cosas, hasta que llegué al cajón de la ropa interior y para mí era el paraíso. Tenía unos pantis de lencería que me volvían loco, y no pude evitar que mi pene se pusiera duro. Comencé a oler su ropa interior mientras me masturbaba lentamente imaginando cómo sería tocar sus pechos y besar todo su cuerpo, era el cielo y estaba apunto de terminar.

Todo iba muy bien, mi pene estaba apunto de estallar cuando de repente mi hermana entró a la habitación. Yo tenía mi pene en mi mano mientras estaba oliendo sus pantis, me quería morir de la vergüenza. Pero mientras ella se tapaba la boca de la sorpresa me dijo “Las que tengo puestas ahora son más lindas, hermanito” y eso hizo que mi cabeza se fascinará con la posibilidad de lo que podía suceder.

Ella se acercó lentamente y yo estaba muriendo de la pena, traía un vestido corto de flores y mientras caminaba hacia mi, se levantó el vestido y dejó ver una pequeña tanga roja que pasaba justo por la mitad de su vagina rosadita, que yo ya moría por saborear. Ella se acercó a mi mientras yo estaba acostado en su cama, se subió puso su tanga de lado, tomó mi pene con su mano y comenzó a frotarlo lentamente con su clítoris. Yo estaba soñando, era como esos videos de hermanos incestuosos que solía ver. El momento era perfecto, mi hermosa hermana estaba encino mío, y me pene duro estaba apunto de penetrarla. Ella se bajó las tiras de su vestido y pude ver sus hermosas tetas y sus duros pezones, el momento había llegado, mi pene estaba entrando lentamente en su mojada vagina, podía escucharla gemir, podía ver cómo saltaba encima de mí mientras con sus manos apretaba sus tetas, era el sueño de todos.

Ella gemía y yo estaba apunto de terminar, me pedía que tocará su culo, así que eso hice, era tan redondo y grande que me hizo estalla adentro de ella llenándola de leche. Eso no la tomo por sorpresa porque al bajarse puede ver una sonrisa en su cara, pasó sus dedos por su vagina que aún escurría mi semen y se los metió a la boca, me preguntó: “¿te gustó hermanito?” Y se fue al baño. Yo quedé en la cama muy cansado, pero feliz porque al fin había conseguido mi sueño y sabía que después lo íbamos a repetir.

Mi mamá se pone caliente

Era una noche fría de esa de esas de invierno y solo estábamos mi mamá y yo en casa. Ella preparaba la cena y yo estaba en mi cuarto viendo porno, últimamente había estado viendo vídeos porno de milfs. Había Sido una semana larga y yo últimamente había visto a mi mamá un poco más detalladamente. Se conservaba muy bien, era de esas mamás que van al gimnasio y se conservan muy bien. Piernas grandes, cintura pequeña y unas tetas pequeñas pero muy hermosas. Esa noche la había estado viendo muy de cerca, y cabe destacar que mi relación con mi mamá no era mala y de hecho somos muy cercanos. Al bajar a ver qué iba a hacer de comer, me encontré con la sorpresa de que estaba vistiendo su pijama, la vista era increíble, usaba unos shorts cortos y una blusa sin sostén que dejaba ver sus pezones bajo la misma. No podía contenerme, tantas fantasías las tenía justo en frente y yo las quería hacer realidad en ese mismo momento.

Mi mamá no era ninguna santa y ella sabía que yo la estaba mirando con morbo, lo podía notar porque se agachaba y ocasionalmente se subía sus shorts casi que dejando ver su rica vagina. Yo estaba sentado al otro lado de la sala, con mi verga muy dura sin saber que hacer. En ese momento, decidí cometer la locura que inició todo y empecé a masturbarme suavemente, siendo muy cuidadoso de que no me viera, pero la suerte no estaba de mi lado y ella de inmediato se dio cuenta.

Mientras estaba haciéndolo, mi mamá volteo a verme y yo no fui lo suficientemente rápido para ocultarlo. Ella se acercaba muy lentamente y yo no tenía de que podía pasar, no sabía ni siquiera a dónde poner mis ojos. Después de llegar a dónde estaba me miró a los ojos y me sonrió, yo estaba sorprendido pero muy intrigado de lo que podía pasar. Ella, sin quitar su mirada de la mía, se puso de rodillas e inmediatamente puso su mano en mi pene, yo estaba a punto de estallar en ese momento ya que estaba cumpliendo mi fantasía. Era increíble, no lo tenía todo en la boca pero lo estaba lamiendo de arriba hacia abajo y su cálida lengua me estaba haciendo gemir mientras intentaba no terminar muy rápido.

Finalmente, ella se lo llevó a la boca por completo, lo chupaba cómo si fuese una paleta y le encantaba el sabor, ya yo estaba a punto de estallar cuando ella me pidió que por favor le terminara en la boca, me decía que quería sentir todo el sabor así que decidí dárselo todo a mi mamacaliente. Yo no podía más y lo hice, llené la boca de mi mamá de semen. Era muy excitante ver cómo lo saboreaba y mientras se levantaba me decía que me alistara para la cena. Sin duda lo repetimos un par de veces y el postre estuvo mucho mejor después.

Con prima en las vacaciones de la familia

Recuerdo ese día como si hubiese Sido ayer, eran las vacaciones de verano y toda mi familia estaba en mi casa. Mis hermosas primas andaban en shorts por toda la casa y mis hormonas fantaseaban con estarlas tocando todo el tiempo mientras veía vídeos porno. Fue un veranos interesante y mucho más cuando mi prima mayor empezó a mostrar interés en mi, lo podía notar por la manera en que posaba su mirada en mi y en como disimuladamente me tocaba cuando tenía la oportunidad. Una tarde, mi familia salió a hacer las compras y yo como de costumbre decidí quedarme en mi cuarto. Para mí sorpresa, mi prima decidió quedarse también, con la excusa de que estaba enferma y que por eso no podía ir. Ella era una chica hermosa, alta, pelo rubio y un culo grande que estaba bien formado ya que jugaba voleibol todo el tiempo.

Mientras estaba en mi cuarto empecé a pensar en cómo insinuar lo que en realidad quería hacer con ella, así que sin perder más tiempo decidí salir a ver qué podía hacer. Salí y me dirigí a la sala donde ella estaba sentada, vistiendo unos leggins y un top corto que marcaba sus pezones de una manera muy sexy. Intenté ser amigable y me senté a su lado a iniciar una conversación, ella no tardó mucho en hacer contacto y de inmediato puso su mano en mi pierna muy cerca de mi entrepierna, yo no podía evitar mirar esos labios hermosos con ganas de besarlos, era inevitable, mi verga se estaba poniendo dura. Pasó el tiempo y entre comentario y bromas ella decidió tomar la iniciativa y besarme, puso su mano en mi verga que ya estaba dura y mojada y se subió encima de mi. Era mi sueño, puse mis manos alrededor de ella y apreté su culo. Estábamos desesperados, sabíamos que no teníamos mucho tiempo así que nos desvestimos de inmediato. Era genial ver ese par de tetas perfectas y esos pezones rosaditos y duros. Ella quería mi verga, así que se bajó sus leggins y tangas y puso la puso suavemente para después empezar a montarla como loca.

Estuvimos un rato así, ella saltaba mientras gemía y sudaba, sus nalgas rebotaban haciendo que fuera más placentero. Yo ya estaba a punto de acabar pero no quería hacerlo sin antes probar esa rica vagina mojada, así que le pedí que se recostara y abriera sus piernas justo como esos vídeo sexo mamadas que había visto mientras fantaseaba sobre ella. Sabía delicioso, estaba tan mojada y lo disfrutaba tanto que apretaba muy fuerte el sofá sobre el que estábamos cogiendo. Yo no lo pudo soportar más y con un largo gemido y mientras sus dedos frotaban su clítoris ella terminó empapando todo el sofá. Estábamos agitados y desnudos mirándonos sabiendo que nos quitamos las ganas y  que probablemente en todo el verano lo íbamos a hacer de nuevo, sin duda uno de las mejores vacaciones de mi vida, con mi prima que ahora es mi favorita y nunca falta a las reuniones familiares.