Me folla el empleado

Era una mañana muy cálida y yo estaba solo de vacaciones en un hotel. Eran las primeras vacaciones que tomaba solo y eso me emocionaba. La noche anterior había estado viendo sexo gay brasil gratis y aún rondaban por mi cabeza unos pensamientos muy calientes, como el de el chico que cogía con el empleado. El pensar en hacer algo así me volvía loco y ponía mi verga muy dura. De repente, alguien tocó la puerta, era el chico que arreglaba las habitaciones y yo sabía que era mi momento de intentarlo.

Al momento de entrar me sorprendió, era un chico alto, moreno, de ojos claros y cuerpo increíble. Podía ver qué iba al gimnasio y yo solo lo imagina dándome un rico sexo anal bien duro. Desde que entró puse mi plan en práctica, así que me puse unos shorts que acentuaran bien mi culo y remarcaron mi duro pene así el podría notarlo y quizá yo tendría una oportunidad.

Mi plan inició, el tendió la cama y yo me acosté, me quité la camiseta y recogí mis shorts así mi verga se veía claramente. Después de un momento empecé a notar como el me miraba de re ojo y sabía que le gustaba así que me di vuelta para que me viera el culo. En un momento noté que se quedó en silencio y cuando volteé a ver lo miré mientras me veía, tenia su pene en la mano y se estaba masturbando lentamente mientras disfrutaba mi culo.

Eso fue todo, supe que ya era mío. De inmediato bajé mis shorts y me puse en 4 esperando para sentir su gruesa verga en mi culo. El no tardó mucho y primero me nalgueo, mordió un poco mi nalga y escupió para hacer que entrara más fácil, yo ya lo quería adentro y el lo hizo realidad.

Comenzó a follarme como un toro, lo metía tan duro que sentía que todo mundo podía escuchar sus muslos golpear mi culo, mi verga estaba a punto de estallar y yo solo gemía de placer cómo en esos vídeos gay xxx de la noche anterior, literalmente estaba viviendo mi fantasía.

Después de un momento el me dijo que quería terminar en mi boca, así que pidió que me volteara y que se lo chupara hasta hacerlo acabar. Yo quería complacerlo y mientras con una mano yo me masturbaba, con la otra tenía su pene y la punta de el en mi boca, podía ver en su cara que estaba cerca, así que lo hice más rápido. Podía ver en su cara como ya lo iba a lograr cuando de un momento a otro lo hizo, un gran chorro de semen cayó en mi boca mientras el apretaba sus nalgas y arqueaba la espalda, fue perfecto.

Después de eso, el me agradeció y dijo que para la próxima el quería probar toda mi leche. Estuvo de locos y para mí suerte, durante todas mis vacaciones el siempre venía a limpiar la habitación, así que ya se podrán imaginar cómo aprovechamos el tiempo. Unas vacaciones que nunca olvidaré.