Mi mamá y la mamá de mi amigo

Nunca olvidaré esa tarde. Estaba con mi mejor amigo en casa de su mamá, ella y mi mamá eran muy amigas y solían reunirse muy a menudo mientras nosotros salíamos a conversar o nos quedábamos arriba jugando videojuegos. Ella tenían mucho en común, estaban jóvenes, tenían un cuerpo espectacular ya que ambas iban al gimnasio y además eran madres solteras, pero jamás hubiera tenido pensamientos incestuosos sobre ellas. Una tarde, en la que estábamos en la parte de arriba como de costumbre, ellas se quedaron abajo en la cocina hablando de sus cosas, mi amigo y yo hacíamos bromas constantes sobre nuestras madres, yo le decía que su madre estaba buenísima y el broma a con lo mismo.

Pasó la tarde muy normal, y ya nos aburríamos de jugar, decidimos ir afuera. Para hacer eso debíamos pasar por la cocina, el lugar donde ellas estaban. Yo bajé primero, al momento de llegar a la cocina, pude escuchar un par de gemidos, y la verdad me dio mucha curiosidad. Asome mi cabeza y lo que ví era increíble. Mi madre estaba sobre el mesón de la cocina con su pequeño vestido y las piernas abiertas mientras la madre de mi amigo estaba entre sus piernas comiéndole su rica vagina, la cuál sonaba muy mojada.

Estaba en shock, pero no podía dejar de ver las tetas duras de la madre de mi amigo. Mi madre las tocaba y apretaba sus pezones, lo cual me ponía muy duro. Era de no creer lo que estaba haciendo, me estaba masturbando mientras veía como le hacían sexo oral a mi madre, era una escena de no perder. En un momento, pude ver cómo la madre de mi amigo le susurraba que la tocara, así que se levantó, bajo sus shorts y se puso contra la pared, mi madre sin dudarlo, bajó su mano y comenzó a meter sus dedos en esa apretada y rosadita vagina.

Las dos se estaban tocando, amabas metían y sacaban sus dedos rápidamente de sus vaginas mientras se besaban y ocasionalmente apretaban sus tetas. Para ese momento, yo ya me estaba masturbando viendo esa majestuosa escena. Sin esperármelo, la madre de mi amigo fijó su mirada en dónde yo estaba y logró verme, yo estaba en shock, pensé que diría algo, pero en su lugar sonrió, me tiró un beso y siguió besando las tetas de mi madre.

Yo estaba a punto de terminar, y al parecer ellas también, las podía escuchar gemir más fuerte y escuchaba como sus vaginas mojadas cada vez sonaban mucho mejor, de un momento a otro ví como la madre de mi amigo, tuvo un orgasmo increíble, su espalda se arqueó, le apretó las tetas a mi mamá mientras sus piernas temblaban y mi madre se chupaba los dedos, saboreando todos sus jugos. No podía creer que había visto a madresfollando en ese mismo momento mientras mi mano estaba llena de semen. Subí corriendo al baño a limpiarme y a intentar procesar lo que había pasado. Desde entonces, siempre le digo a mi madre que deberíamos ir más seguido, y como la madre de mi amigo ya sabe que yo sé, me deja ver cada vez más.