Mis tíos follan en la piscina

Recuerdo ese verano en Italia, yo estaba visitando a la familia de mi papá cuando recién había cumplido mis 18 años. Yo era una chica muy curiosa y desde antes del viaje había estado viendo muchos videos de incestos italianos y la verdad eso me ponía muy cachonda siempre. El verano era increíble, los paisajes Italianos eran una maravilla y siempre andaba en shorts y faldas cortas, dejando ver mis grandes piernas y reluciendo los pechos que recién se había terminado de formar, quería que todos apreciarán mi cuerpo.

Una de esas calurosas tardes italianas yo me encontraba en la piscina descansando sobre un flotador, era una tarde muy normal, tenía un sombrero que no dejaba ver bien mi cara y un bikini azul que resaltaba muy bien mis curvas. De repente, mis tíos se metieron a la piscina, los escuchaba murmuran para no hacer ruido ya que pensaban que estaba durmiendo. Ellos eran una pareja perfecta, aún jóvenes y con buenos cuerpos ambos, lo que pasaría después cambió mucho ese verano.

De repente, empecé a escuchar gemidos muy suaves que venían de mi tía, yo tenía los ojos cerrados pero la curiosidad me estaba matando, volteándome disimuladamente y sin hacer ruido pude ver cómo mi tía estaba de espalda y mi tío estaba penetrándola suavemente, eso me puso en shock pero al mismo tiempo me calentaba muchísimo. No podía evitar mirar, mi tía se quitó el brassier y dejó ver sus duros pezones eso me impacto, pero me calentó aún más. Podía sentir mi vagina palpitando y mojándose poco a poco.

Bajé mi mano que tenía en mi estómago y la metí lentamente bajo mi traje de baño, podía sentir lo tibia y mojada que ya estaba, ellos seguían cogiendo, mi tía se tocaba sus pechos mientras mi tío le daba besos en la nuca, yo estaba apunto de terminar, tocaba mi clítoris y decidí meter dos dedos porque quería sentir lo que mi tía estaba sintiendo. Era suficiente estaba apunto de estallar, podía escuchar a mi tío a punto de terminar y eso me ponía aún más caliente, era increíble ver a mis tíos follando con tanta pasión. Pude escuchar como mi tío terminó y mi tía soltó un gemido aún más ruidoso e inmediatamente se tapo la boca para que yo no pudiera escuchar, pero era muy tarde, yo estaba a punto de acabar, mis pezones duros y mi espalda arqueada, terminé intentando no hacer mucho ruido, pero mis piernas escurrían, saque mis dedos de mi traje de baño y estaban empapados y tibios.

No sabía si ellos me habían visto pero no me importaba, a fin de cuentas, era su culpa también. Estaba intentando no lucir muy agitada mientras me calmaba. Vi cómo salían de la piscina lentamente mientras me miraban de re ojo. Pensé que todo se había terminado hasta que ambos se detuvieron y me preguntaron: “¿te gustó? “ yo no supe que responder pero sabía que así había Sido e iba a ser durante todo el verano.