Follando a compañera de clase en el salón

Era una aburrida tarde de universidad, en realidad no había mucho que hacer, era el final del semestre y mis compañeros y yo estábamos en el salón sin hacer nada, ya que gran parte estaba en recuperaciones. Por mi mente pasaban unos vídeos de sexo brutal que había visto recientemente. Me encantaba el porno hardcore y pensar y cogerme a mis compañeras hasta que ya no pudieran más, lo mejor es que esa aburrida tarde iba a tener la oportunidad. Quedaba poco para salir y la mayor parte del salón se fue, solo quedamos, una compañera y dos amigos, ella había estado acercándose un poco más de lo normal últimamente. Entre charlas y bromas llegamos al tema de que fetiches teníamos cada uno. Uno de mis compañeros dijo algo básico como correrse en la cara y mientras todos esperábamos el turno de la chica, quedamos boquiabiertos cuando nos confesó que quería tener sexo con varios chicos al tiempo y que le dieran tan duro que le costará moverse.

Yo bromeé un poco diciendo que lo hiciéramos ya y ella bromeando dijo que no veía problema. Creo que nadie pensó que sería verdad y con una risa nerviosa ella me besó y le dijo a los chicos que empezarán e hicieran lo que quisieran con ella. Ahí fue donde comenzó todo, esa tarde que no vamos a olvidar.

Ella me besaba mientras uno de los chicos le bajaba el pantalón, tenía una vagina rosadita deliciosa que esperaba a ser penetrada y los chicos la aprovecharon, uno a uno hacían turno mientras ella con su mano masturbaba a otro y a mí me basada. Sus pezones estaban duros y su cara de placer no tenía precio.

Ella tomaba la iniciativa y le pidió a uno de los chicos que se acostara en el suelo para poder montarlo, así lo hico y era espectacular ver ese rico culo disponible, sin mediar palabra pasé mis dedos mojados de saliva por su culo y lo moje un poco preparándolo para penetrarlo y así lo hice. Ella gemía mientras le hacíamos una doble penetración e intentaba chupársela a mi amigo, pero ya era demasiado, nos decía que no paráramos, pero si vagina estaba tan mojada que ya todo indicaba que debíamos acabar pronto. De repente, ella gimió más fuerte, encogió sus piernas y tuvo un orgasmo maravilloso que dejó empapado a mi compañero de abajo, esa era la señal para que todos la llenáramos de leche, y justo como en esa compilacion de corridas internas todos procedimos a llenarla de semen, era demasiado, escurría por sus tetas, pelo y ella con sus dedos recogía y pasaba por su vagina mojadita, estaba exhausta y nosotros felices de ayudarle a cumplir su fantasía.

Poco tiempo después tuvimos una pequeña fiesta de la universidad y como se podrán imaginar debíamos repetir ese momento con nuestra compañera y zorra personal amante de la verga que siempre pedía más y quién al final del día parecía nunca estar satisfecha y siempre pedía más.

Follando con mi cuñado

Era la tarde de navidad y yo estaba en casa de mi familia, todos estábamos reunidos y había mucha familia que no veía hace tiempo. Yo tenía 21 años y ese día llevaba una falda corta y una blusa que marcaba mis pechos muy bien, la noche anterior había escuchado a mis cuñados follando todo el tiempo, los cuartos estaban muy juntos y al parecer yo era la única soltera de la familia. Nada me sorprendía ya, solo que estaba soltera y me la pasé masturbándome un poco mientras escuchaba como mis cuñados follaban duro, podía ver en sus caras al día siguiente lo feliz que la habían pasado y la verdad me daba mucha envidia. Los novios de mis hermanas todos estaban buenísimos, estaban como me gustaban y ya había notado varias miradas ese día, así que decidí ponerme un poco traviesa. Me puse la minifalda sin nada por debajo y empecé a jugar con ellos.

Mi cuñado estaba sentado en la sala viendo tele así que me senté al frente con las piernas bien abiertas para intentar llamar su atención, no tomó mucho cuando pude sentir como me miraba y ni siquiera disimulaba, yo lo miré le sonreí y me paré al baño esperando que el entendiera la señal y me siguiera quería que me metiera la verga y me quitara las ganas.

Llegué al baño y cerré la puerta sin seguro esperé un minuto hasta que el entró. Traía una pantaloneta corta y podía ver cómo su gruesa verga se marcaba, sin preguntar nada, le dije que su pusiera de rodillas, subí un pie en sus hombros y le dije que me comiera toda. El claramente obedeció y empezó a comerme la vagina deliciosa, jugaba con su lengua en círculos en mi clítoris mientras con su mano metía dos dedos muy lentamente en mi vagina que estaba escurriendo de a poco. El baño era muy pequeño, así que le dije que se sentara en el piso, mientras lo hacía, sacaba su verga la cual ya se encontraba bien mojada, la tomé con mi mano y lo masturbe rápidamente, preparándolo para meterla en mi vagina, me subí y lo acomodé, estaba tan mojada y caliente que su pene entro sin problemas, y si que se sentía bien.

Saltaba sobre el como loca, quería gritar y gemir, pero no quería que nadie nos escuchará, mis pezones estaban duros y yo quería que el terminara adentro así que le dije, el obedeció y cuando estaba apunto de hacerlo, tomo fuertemente mis caderas y las apretó, pude sentir todo su semen adentro mientras sus ricos espasmos metían aún más su rica verga dentro de mi. Ambos estábamos exhaustos, el sexo entre cuñados nunca cae mal, le dije que se fuera y el cómo siempre me obedeció, esa no fue la última vez que lo hicimos, definitivamente nos divertimos mucho durante toda esa navidad, en el baño, en su cama, en la mía, y mientras la puta de mi hermana no estaba, yo le enseñaba a su novio como coge una mujer de verdad.

Descubro que mi amigo es gay y me folla

Siempre tuvimos una amistad muy cercana, era mi mejor amigo desde la infancia, pero nunca le había confesado que yo era gay. Una tarde como cualquier otra estábamos en mi cuarto charlando como lo solíamos hacer, en una de nuestras bromas el dijo que no entendía como los gays podían hacer el amor y disfrutarlo, lo cual me sacó de onda y me pareció un poco homófono, le expliqué que lo que acaban de decir era ridículo y puse algo de porno gratis nada más para mostrarle. El vídeo era un típico vídeo porno, un chico se estaba cogiendo a otro por el culo mientras esté otro se masturbaba y gemía fuertemente. Al voltear a vera cara de mi amigo podía ver sus ojos bien abiertos y con cara muy concentrada, no sabía lo que estaba posando por su cabeza, pero a mí me parecía muy tierno que le interesará el tema.

Después de que el vídeo terminó me dijo que debía ir al baño y se levantó de una forma muy extraña y fue casi que corriendo. No les voy a mentir, a mí me puso caliente ver ese vídeo junto a mi amigo y mi verga estaba dura, pero yo intentaba esconderlo un poco. Cuando mi amigo regresó le pregunté que si todo estaba bien, y me dijo que estaba algo confundido y se acercó a mi lado, cuando le fui a preguntar por qué, me besó. Yo estaba en shock pero la sensación me gustaba mucho.

Fue un beso largo y parece ser que el se dio cuenta de que a mi me gustaba y me dijo que si me podía hacer lo mismo que el vídeo. Quedé en completo shock y le pregunté que específicamente que era. El me dijo que me quería dar por el culo y sentir mi verga también. Así que le di el placer, me bajé el pantalón y me puse en 4 dispuesto para el. Era tierno ver su inexperiencia, ver cómo me tocaba con sus dedos primero intentando entender mejor mientras con su mano, tocaba de arriba abajo su gruesa verga. Me recordaba a esos vídeos porno con penes grandes que tanto me encantaban. Colocó su verga en mi culo y lentamente empujó hasta meterla toda, se sentía muy rico, lo voltee a mirar y su expresión no denotaba más que puro placer.

El me embestía duro, mientras ocasionalmente ponía su mano alrededor de mi cintura para tocar mi verga y decir cuando le gustaba, me penetraba duro y ocasionalmente me daba una nalgada cuando quitaba sus manos de mis caderas, yo estaba a punto de terminar y le dije que por favor llenará mi culo de leche y así lo hizo, no resistió y pude sentir su leche tibia escurriendo por mi culpa y piernas, era maravilloso, cayó exhausto en la cama al lado mío diciendo que era el mejor sexo que había tenido.

Como podrán imaginar después de semejante cogida lo hicimos muchas más veces y lo seguimos haciendo, resulta que ahora el es mucho más que mi mejor amigo.

Mis tíos follan en la piscina

Recuerdo ese verano en Italia, yo estaba visitando a la familia de mi papá cuando recién había cumplido mis 18 años. Yo era una chica muy curiosa y desde antes del viaje había estado viendo muchos videos de incestos italianos y la verdad eso me ponía muy cachonda siempre. El verano era increíble, los paisajes Italianos eran una maravilla y siempre andaba en shorts y faldas cortas, dejando ver mis grandes piernas y reluciendo los pechos que recién se había terminado de formar, quería que todos apreciarán mi cuerpo.

Una de esas calurosas tardes italianas yo me encontraba en la piscina descansando sobre un flotador, era una tarde muy normal, tenía un sombrero que no dejaba ver bien mi cara y un bikini azul que resaltaba muy bien mis curvas. De repente, mis tíos se metieron a la piscina, los escuchaba murmuran para no hacer ruido ya que pensaban que estaba durmiendo. Ellos eran una pareja perfecta, aún jóvenes y con buenos cuerpos ambos, lo que pasaría después cambió mucho ese verano.

De repente, empecé a escuchar gemidos muy suaves que venían de mi tía, yo tenía los ojos cerrados pero la curiosidad me estaba matando, volteándome disimuladamente y sin hacer ruido pude ver cómo mi tía estaba de espalda y mi tío estaba penetrándola suavemente, eso me puso en shock pero al mismo tiempo me calentaba muchísimo. No podía evitar mirar, mi tía se quitó el brassier y dejó ver sus duros pezones eso me impacto, pero me calentó aún más. Podía sentir mi vagina palpitando y mojándose poco a poco.

Bajé mi mano que tenía en mi estómago y la metí lentamente bajo mi traje de baño, podía sentir lo tibia y mojada que ya estaba, ellos seguían cogiendo, mi tía se tocaba sus pechos mientras mi tío le daba besos en la nuca, yo estaba apunto de terminar, tocaba mi clítoris y decidí meter dos dedos porque quería sentir lo que mi tía estaba sintiendo. Era suficiente estaba apunto de estallar, podía escuchar a mi tío a punto de terminar y eso me ponía aún más caliente, era increíble ver a mis tíos follando con tanta pasión. Pude escuchar como mi tío terminó y mi tía soltó un gemido aún más ruidoso e inmediatamente se tapo la boca para que yo no pudiera escuchar, pero era muy tarde, yo estaba a punto de acabar, mis pezones duros y mi espalda arqueada, terminé intentando no hacer mucho ruido, pero mis piernas escurrían, saque mis dedos de mi traje de baño y estaban empapados y tibios.

No sabía si ellos me habían visto pero no me importaba, a fin de cuentas, era su culpa también. Estaba intentando no lucir muy agitada mientras me calmaba. Vi cómo salían de la piscina lentamente mientras me miraban de re ojo. Pensé que todo se había terminado hasta que ambos se detuvieron y me preguntaron: “¿te gustó? “ yo no supe que responder pero sabía que así había Sido e iba a ser durante todo el verano.

Follando con la sobrina pelirroja de mi vecina

Era una tarde muy normal en mi casa, yo recién me había mudado y estaba viviendo solo hace muy poco así que estaba viendo unas muy buenas películas porno, en una de esas había una chica pelirroja que me estaba volviendo loco, me la ponía tan dura ver cómo le partían el culo que me hacía terminar enseguida. Mientras veía la película sonó el timbre, era el vigilante del edificio, había llegado un paquete y debía ir a recogerlo. Corté mis actividades y bajé, vivía en el piso 9 así que la bajada no era necesariamente rápida en el ascensor, bajé, firme y subí con mi encomienda, todo muy normal hasta que al momento de entrar al ascensor una hermosa pelirroja se subió conmigo. Era una chica perfecta, vestía un vestido corto de flores, tenía unas piernas grandes y pechos pequeños, era la primera vez que la veía en el edificio.

Para mí sorpresa ella me habló, era una charla muy normal de vecinos, solo el saludo, pregunto por el clima y no pasó a más, al momento de llegar a piso nuevo pude ver cómo ella también se bajó y caminamos en la misma dirección, resulta que era la sobrina de mi vecina, y era su primer día en el edificio.

Muchas veces había dejado pasar oportunidades con chicas, y algo en mi cabeza decía que está vez no podía ser así, tomé mucho vamos y justo antes de que llegara a su pierda le dije que si quería ir a mí apartamento a charlar un rato, ella sonrió y dijo que si, mi corazón latía rápido y creo que el de ella igual.

La tarde iba bien, estábamos contando nuestras vidas y riendo, hasta que en un momento ella se abalanzó sobre mi y empezó a besarme muy apasionadamente. Yo no era el más experto o el mejor en esas situaciones, pero para mí fortuna ella tomó toda la iniciativa y tomo mi mano y la llevó bajo su vestido, era delicioso, su vagina ya estaba tan mojada que cuando metí mis dedos estos entraron fácilmente y ella soltó un gemido y mordió mis labios. Era como los vídeos porno de pelirrojas cachondas que había estado viendo. Ella estaba desesperada intentado quitarme el cinturón, decía en voz alta que lo quería sentir adentro y eso me ponía muy duro. Después de un momento logró quitarme el pantalón y pudo ver mi gruesa verga ya escurriendo un poco, sin pensarlo dos veces, se subió en él y empezó a dar unos sentones que hacía que su cara de placer y gemidos parecieran el cielo.

Y ese fue el cielo con mi diosa pelirroja, ambos terminamos juntos, empapados, su vagina rosada escurría mi semen y en mis piernas estaban todos sus jugos, durante un buen tiempo, la sobrina de mi vecina se convirtió en mi visita recurrente y una de mis favoritas, cada vez haciéndolo más rico hasta dejarla con las piernas temblando y esperando para repetir las veces que quisiera.

Mi hermana me encuentra oliendo sus pantis

Era una hermosa tarde y como de costumbre yo me había quedado solo con mi hermana ya que mis padres trabajaban todo el día. Mi hermana era una chica joven, tetas grandes, culo redondo, pelo negro y largo que hacían que se viera muy sexy, tenía un parecido a ava taylor que me volvía loco y cada que tenía la ocasión me masturbaba imaginando cómo sería cogerme a mi hermana. Yo era menor que ella y siempre habíamos Sido muy cercanos. Una tarde ella había salido con sus amigas y yo estaba solo en casa. El imaginármela desnuda me volvía loco, así que decidí entrar a su cuarto a buscar entre sus cosas, quería encontrar unos pantis para así imaginar cómo sería tocar esa rica vagina.

Entré a su habitación lentamente y empecé a buscar en sus cosas, hasta que llegué al cajón de la ropa interior y para mí era el paraíso. Tenía unos pantis de lencería que me volvían loco, y no pude evitar que mi pene se pusiera duro. Comencé a oler su ropa interior mientras me masturbaba lentamente imaginando cómo sería tocar sus pechos y besar todo su cuerpo, era el cielo y estaba apunto de terminar.

Todo iba muy bien, mi pene estaba apunto de estallar cuando de repente mi hermana entró a la habitación. Yo tenía mi pene en mi mano mientras estaba oliendo sus pantis, me quería morir de la vergüenza. Pero mientras ella se tapaba la boca de la sorpresa me dijo “Las que tengo puestas ahora son más lindas, hermanito” y eso hizo que mi cabeza se fascinará con la posibilidad de lo que podía suceder.

Ella se acercó lentamente y yo estaba muriendo de la pena, traía un vestido corto de flores y mientras caminaba hacia mi, se levantó el vestido y dejó ver una pequeña tanga roja que pasaba justo por la mitad de su vagina rosadita, que yo ya moría por saborear. Ella se acercó a mi mientras yo estaba acostado en su cama, se subió puso su tanga de lado, tomó mi pene con su mano y comenzó a frotarlo lentamente con su clítoris. Yo estaba soñando, era como esos videos de hermanos incestuosos que solía ver. El momento era perfecto, mi hermosa hermana estaba encino mío, y me pene duro estaba apunto de penetrarla. Ella se bajó las tiras de su vestido y pude ver sus hermosas tetas y sus duros pezones, el momento había llegado, mi pene estaba entrando lentamente en su mojada vagina, podía escucharla gemir, podía ver cómo saltaba encima de mí mientras con sus manos apretaba sus tetas, era el sueño de todos.

Ella gemía y yo estaba apunto de terminar, me pedía que tocará su culo, así que eso hice, era tan redondo y grande que me hizo estalla adentro de ella llenándola de leche. Eso no la tomo por sorpresa porque al bajarse puede ver una sonrisa en su cara, pasó sus dedos por su vagina que aún escurría mi semen y se los metió a la boca, me preguntó: “¿te gustó hermanito?” Y se fue al baño. Yo quedé en la cama muy cansado, pero feliz porque al fin había conseguido mi sueño y sabía que después lo íbamos a repetir.