Descubro a mis tíos follando

Los días de vacaciones en Italia pasaban muy lento. Me la pasaba en casa todo el día, mis tíos se quedaban conmigo, ellos eran una pareja joven y aunque llevaban mucho tiempo juntos, se podía ver qué tenían mucha química aún. A menudo podía escuchar a mis tíos follando duro. Aunque tengo que admitir que me toqué muchas veces mientras los escuchaba en su habitación, ya que quedaba junto a la mía y podía sentir casi que cada detalle. Yo era una chica algo tímida, no me gustaba salir mucho, así que no me molestaba estar en casa. Una de esas tantas tardes mientras estaba en mi cuarto, estaba particularmente caliente, sentía como mis pezones se ponían duros y mi vagina pulsaba. No tenía problema, puse mi mano bajo mis shorts y comencé a tocar mi clítoris suavemente, una de mis manos bajo mi blusa apretando mis pezones. Quería que me cogieran, quería que me penetraran duro, llevaba tiempo sin hacerlo y ya sentía la necesidad.

Me tocaba rápidamente, estaba muy mojada, mis dedos comenzaban a entrar y salir, yo intentaba no gemir fuerte, pues mis tíos estaban en la otra habitación, quería correrme. Todo parecía normal, cuando comencé a escuchar gemidos muy fuerte en la otra habitación, era ellos de nuevo.  Estaban cogiendo, y está vez parecía que era más duro. Eso me ponía muy cachonda.

Decidí que quería ver qué hacía gemir a mí tía tanto, así que me levanté de la cama y fui silenciosamente hasta su puerta y por una pequeña abertura que quedaba pude ver cómo mi tía en cuatro era penetrada por mi tío, el tenía una verga enorme que se curvaba a la izquierda un poco, era perfecta, mis dedos comenzaron a ir más rápido bajo mis pantis, la escena me ponía más caliente.

Mis dedos entraban y salían rápido, yo estaba agitada en intentaba no hacer ruido. Las tetas de mi tía se balanceaban y mi tío la nalgueaba tan fuerte que podía ver ese culo rojo. El le dijo que iba a terminar así que ella se dio la vuelta tomó esa gran verga y la llevó a su boca mientras lo miraba directo a los ojos. Yo estaba a punto de terminar y parece que el también porque cada vez jalaba su cabello más fuerte y su polla iba más profundo en su garganta. De repente, ví como todo su cuerpo se tensionaba, ella cerraba sus ojos mientras semen caía de su boca.

El saco su pene se su boca y ella me miró, yo estaba impactada, mis piernas escurrían y ella me miró directo a los ojos y se saboreo, de inmediato pensé en todos esos incestos italianos que había visto antes, ella no le dijo nada a él, solo me guiño el ojo y yo me fui a mí habitación mientras mis piernas temblaban. Sin duna algo que repetimos y cada vez me hacía más cachonda pensar en ese momento, que se repitió muchas veces y la química entre los tres se hizo más grande.

Mis tíos follan en la piscina

Recuerdo ese verano en Italia, yo estaba visitando a la familia de mi papá cuando recién había cumplido mis 18 años. Yo era una chica muy curiosa y desde antes del viaje había estado viendo muchos videos de incestos italianos y la verdad eso me ponía muy cachonda siempre. El verano era increíble, los paisajes Italianos eran una maravilla y siempre andaba en shorts y faldas cortas, dejando ver mis grandes piernas y reluciendo los pechos que recién se había terminado de formar, quería que todos apreciarán mi cuerpo.

Una de esas calurosas tardes italianas yo me encontraba en la piscina descansando sobre un flotador, era una tarde muy normal, tenía un sombrero que no dejaba ver bien mi cara y un bikini azul que resaltaba muy bien mis curvas. De repente, mis tíos se metieron a la piscina, los escuchaba murmuran para no hacer ruido ya que pensaban que estaba durmiendo. Ellos eran una pareja perfecta, aún jóvenes y con buenos cuerpos ambos, lo que pasaría después cambió mucho ese verano.

De repente, empecé a escuchar gemidos muy suaves que venían de mi tía, yo tenía los ojos cerrados pero la curiosidad me estaba matando, volteándome disimuladamente y sin hacer ruido pude ver cómo mi tía estaba de espalda y mi tío estaba penetrándola suavemente, eso me puso en shock pero al mismo tiempo me calentaba muchísimo. No podía evitar mirar, mi tía se quitó el brassier y dejó ver sus duros pezones eso me impacto, pero me calentó aún más. Podía sentir mi vagina palpitando y mojándose poco a poco.

Bajé mi mano que tenía en mi estómago y la metí lentamente bajo mi traje de baño, podía sentir lo tibia y mojada que ya estaba, ellos seguían cogiendo, mi tía se tocaba sus pechos mientras mi tío le daba besos en la nuca, yo estaba apunto de terminar, tocaba mi clítoris y decidí meter dos dedos porque quería sentir lo que mi tía estaba sintiendo. Era suficiente estaba apunto de estallar, podía escuchar a mi tío a punto de terminar y eso me ponía aún más caliente, era increíble ver a mis tíos follando con tanta pasión. Pude escuchar como mi tío terminó y mi tía soltó un gemido aún más ruidoso e inmediatamente se tapo la boca para que yo no pudiera escuchar, pero era muy tarde, yo estaba a punto de acabar, mis pezones duros y mi espalda arqueada, terminé intentando no hacer mucho ruido, pero mis piernas escurrían, saque mis dedos de mi traje de baño y estaban empapados y tibios.

No sabía si ellos me habían visto pero no me importaba, a fin de cuentas, era su culpa también. Estaba intentando no lucir muy agitada mientras me calmaba. Vi cómo salían de la piscina lentamente mientras me miraban de re ojo. Pensé que todo se había terminado hasta que ambos se detuvieron y me preguntaron: “¿te gustó? “ yo no supe que responder pero sabía que así había Sido e iba a ser durante todo el verano.